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Sueños de Primera

Fútbol femenino: el escenario según las voces protagonistas

junio 24, 2020
Godoy Cruz A es tricampeón de la Liga Mendocina de Fútbol | Foto: Instagram/MarinaEsainss

Las protagonistas relataron cómo es transitar el fútbol femenino de Mendoza y resaltaron la importancia de trabajar sobre la formación de jugadoras.

Por Antonella Arcangeletti

aarcangeletti@gmail.com | suedeprimera@gmail.com

El comienzo de la historia es similar para todas. El gusto y las ganas de jugar al fútbol se vieron obstaculizadas por el simple detalle de nacer mujeres. Igual lo lograron y ahora siguen luchando y reclamando para que las condiciones de juego sean equitativas con otras competencias.

Contactadas individualmente por Sueños de Primera, accedieron con entusiasmo a hablar de lo que las apasiona: de fútbol. Reconocidas en la provincia por su trabajo incansable para conquistar derechos, las voces de Lucía Olivares, Constanza Roggerone, Marina Esains, Giuliana Conte y Paula Sánchez cuentan cómo es vivir el fútbol femenino mendocino desde adentro.

Lucía Olivares quiso jugar desde pequeña, pero tuvo que esperar hasta ser universitaria para sumarse a un equipo y llegar a formar parte de las Lobas, el equipo femenino que representa a Gimnasia y Esgrima de Mendoza. Constanza Roggerone pasó por algo parecido: quería jugar, pero tuvo que esperar a ser adolescente para romper los esquemas familiares y recién con 16 años pudo jugar fútbol 11 en Talleres, el club con el que se la reconoce aunque desde principios de 2020 forme parte de las filas de la Lepra.

A su vez, Marina Esains, jugadora de Godoy Cruz, aseguró jugar al fútbol desde siempre, pero por eso fue sometida a discursos sexistas y homofóbicos, hasta hace unos años, cuando la rama femenina creció y “dejó de ser una rareza ser mujer y jugar”.

Sin embargo, aunque cada vez sean más mujeres jugando y se vaya normalizando el escenario, las situaciones incómodas no dejan de ser una realidad. Olivares cuenta, a modo de anécdota, cómo una vez fue a comprar botines y se sorprendieron cuando dijo que jugaba al fútbol y no al hockey, “como si fuera de otro planeta” y aseguró que “siempre hay uno que te manda a lavar los platos”. Y Esains agregó que “nunca falta el que silba o grita algo”. Otra ilustración la aporto Paula Sánchez, jugadora de AMUF, quien relató cómo “el año pasado un árbitro dijo que ‘no sé para que juegan si son malísimas'”.

Aunque todas coincidieron en un punto: cada vez son menos los que reproducen prejuicios y que han tratado de nunca prestarles atención para seguir peleando por sus sueños y derechos y que “es en vano discutir con una persona con esos pensamientos”.

“La Liga y el fútbol en sí es muy machista”.

Paula Sánchez

Pero estos no son los únicos conflictos con los que se enfrenta el fútbol femenino. Las diferencias con el fútbol masculino siguen siendo enormes: falta apoyo, faltan materiales, faltan sponsors, faltan entes representativos, falta cobertura mediática, faltan profesionales para la atención de jugadoras. Falta y sigue faltando. “En muchos clubes no cuentan con entrenadores de arqueras, kinesiólogo, nutricionistas, seguros médicos“, ilustró la jugadora del Lobo, quien además es kinesióloga. Mientras que Sánchez aseguró que “la Liga y el fútbol en sí es muy machista, por más de que hay pequeñas cosas en las que se ha avanzado, sigue habiendo una diferencia muy grande entre las ramas”.

“Se necesita mucho más apoyo de los dirigentes de los clubes mendocinos y de la Liga para empezar”

Giuliana Conte

Y las diferencias también se plasman a nivel nacional. El porteñocentrismo habitual no queda excluido en la realidad del fútbol femenino. En Buenos Aires se profesionalizó en parte y los recursos y el alcance son mayores que en Mendoza, en donde este fenómeno “no tuvo mucha repercusión”. “Ninguna jugadora de la provincia cobra por jugar“, afirmó Coni Roggerone.

Giuliana Conte, pionera y voz acreditada del deporte en Independiente Rivadavia, aseguró: “Me puse muy feliz por la profesionalización, por algo se empieza. Acá (en Mendoza) sinceramente lo veo lejos, se necesita mucho más apoyo de los dirigentes de los clubes mendocinos y de la Liga para empezar“. Y agregó: “El nivel no creo que sea mucho mejor, hay dos o tres equipos que son muy buenos, pero los equipos mendocinos tienen muchísimo potencial para competirle a cualquiera. En Buenos Aires se juega en mejores canchas y con otro contexto”. Sánchez sostuvo en la misma línea: “Hay un nivel increíble de jugadoras, pero no se le da la importancia que debería”.

Ahora bien, ¿cómo es jugar al fútbol en Mendoza siendo mujer? Lo primero que salta a la vista es la organización de torneos. Giuli Conte asegura que la Liga Mendocina “es una liga muy competitiva”, pero que “los torneos cambian todo el tiempo”. Olivares, a su vez, agregó que juegan “sólo con dos árbitros, en lugar de tres” y que los partidos “se programan cuando hay huecos en todos los demás torneos masculinos”.

Sánchez manifestó que “es complicado por la falta de organización de la Liga, las planillas son muy caras y muchos clubes no llegan a pagarla y muchas veces se quedan sin jugar esa fecha perdiendo los puntos”. Y Esains sumó que también vivencian “irregularidades en cuanto a entrega de premios y pésimas condiciones de canchas y vestuarios en la mayoría de las localidades”, pero resalta el papel de las protagonistas: “Hay un gran sentido de pertenencia en los clubes, un gran sacrificio y solidaridad en lo económico, y lo que está a la vista: la pasión con la que juegan”.

“Casi todos los equipos pagan cuota para entrenar”, contó Roggerone y se lamentó: “Y aún así ni siquiera son respaldados por sus respectivos clubes y se tienen que hacer cargo de todos los gastos, ropa, planillas, médicos”.

Si bien manifestaron que clubes como Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima sí afrontan gastos y apoyan a sus equipos femeninos, reconocen que “esa no es la realidad de todos los clubes”, mostrando una vez más el lazo solidario que las une para que todas puedan competir en igualdad de condiciones. Sánchez ejemplificó sosteniendo que “Murialdo (su ex club) se desarmó por eso, al club no le importaba el femenino y todo se volvió imposible”.

Otro factor importante que dificulta el progreso es que no hay formalizada una formación juvenil. Conte, que también es profe de la escuelita de la Lepra, visibilizó esta problemática diciendo que “si jugaran en cancha grande desde chiquitas, llegarían más formadas a una primera división” y confesó que a ella, al empezar con 18 años, le costó mucho la adaptación. Olivares también manifestó su preocupación al respecto: “Hay muchas nenas que no tienen una competencia formal con pares de su edad, llegan a primera con 14 o 15 años a jugar con chicas más grandes saltándose una etapa formativa” y añadió por el otro lado: “Falta mucho lugar y trabajo a nivel inferiores, las chicas comienzan en edades avanzadas ya habiendo perdido mucho tiempo de trabajo,ya que a temprana edad es más fácil aprender capacidades condicionales, coordinativas y técnicas”.

Sebastián Gómez, entrenador de las Lobas, también visibilizó en una entrevista con Sueños de Primera este bache formativo diciendo que “el primer paso que hay que dar y el más importante es la formación. Crear las infantiles e inferiores en los clubes para darle a las mas jóvenes las posibilidades que no tuvieron las chicas que hoy integran los planteles de primera”.

En este mismo sentido, Sebastián Domínguez, ex jugador profesional, publicó en su cuenta de Twitter que “es fundamental brindar las mismas oportunidades” para varones y mujeres.

Pese a todas las trabas que encontraron en su camino, las futbolistas no dejan de creer y de apostar por su pasión e invitan a todas aquellas que desean lo mismo a que no renuncien a sus sueños. “¡Que se animen!”, resaltó Conte. Mientras tanto, Esains conmovió sosteniendo lo que ya debería ser una realidad: “A las futboleras y futbolistas de la nueva generación les diría que aprovechen el camino que marcaron nuestras compañeras y representantes en el país. Espero que la que lo quiera como un hobbie tenga la oportunidad y un espacio libre de discriminación para hacerlo, y quien quiera formarse como jugadora y soñar en grande, tenga las condiciones y el apoyo garantizados”.

“Las políticas de género son fundamentales para informar a cada jugadora de los derechos que tienen”

Giuliana Díaz

Por su parte, Giuliana Díaz, presidenta de la Liga Mendocina de Fútbol Femenino, en una entrevista con Género, Deporte y Comunicación, afirmó que desde la Liga buscan competir en un nivel cada vez más profesional y que está “la idea de crear un semillero de jugadoras”, aunque estos proyectos se verán retrasados por la obvia causa de la pandemia.

Díaz sostuvo que “las políticas de género son fundamentales para informar a cada jugadora de los derechos que tienen” y que el principal aspecto que le gustaría cambiar “es el económico para que la jugadora pueda seguir su sueño” y “acceda a lo mismo que accede un varón”.

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